Servicio · Sierra de Madrid

Pintura de puertas de garaje

Basculantes, seccionales, enrollables y portones de madera, tratados y esmaltados sin tocar el mecanismo.

Puerta corredera metálica terminada en gris antracita sobre adoquín

Qué resolvemos

La puerta de garaje es la pieza más grande y más cara de la fachada, y la que antes se ve estropeada porque está a pie de calle, recibe el sol de lleno y le llega el agua que baja de la rampa. Casi nunca hay que cambiarla: lo que falla es la capa, no la chapa. Lo delicado no es pintarla, es no estropear el mecanismo mientras se pinta.

Hay cuatro tipos de puerta y cada uno pide un planteamiento distinto. La basculante de una hoja va contrapesada con cables y poleas, y un exceso de pintura en la guía le cambia el equilibrio. La seccional lleva juntas de goma entre panel y panel que no pueden recibir esmalte. La enrollable de lamas necesita capa muy fina o las piezas se pegan al subir. Y el portón de madera exige producto de poro abierto, porque un esmalte cerrado salta a placas el primer verano.

Lo segundo que decide el presupuesto es de qué parte viene el daño. Una puerta de promoción reciente suele estar lacada de fábrica y solo ha perdido color: se abre con lija fina y se repinta, y es la mitad de trabajo. Una basculante de los ochenta con el canto inferior comido necesita cepillado, antioxidante y a veces chapista antes. Son dos precios muy distintos, y conviene que te digan en cuál estás antes de firmar nada.

Óxido en el canto inferior

Es donde se para el agua. Se cepilla hasta metal firme y lleva dos manos más que el resto.

Lacado de fábrica calcinado

No hay óxido, hay pérdida de color. Se abre con lija fina y se repinta: cuesta la mitad.

Juntas y guías pintadas

La goma se endurece y los paneles se pegan. Van enmascaradas antes de abrir un bote.

Herrajes agarrotados

Bisagras, rodamientos y cerraderías se tratan aparte con antioxidante, no se pintan por encima.

Cómo lo hacemos

El proceso, paso a paso

01

Identificar mecanismo y estado

De ahí sale todo: si es repintado sobre lacado sano o tratamiento de hierro, y qué piezas no se pueden tocar.

02

Dejar la puerta cerrada y sin motor

Se pinta bajada. Si alguien la abre a medias, las caras recién dadas se pliegan una contra otra.

03

Enmascarar mecanismo y juntas

Muelle, cables, guías, fotocélulas y gomas. Es la parte del trabajo que luego no tiene arreglo.

04

Preparar el canto inferior a fondo

Es donde se para el agua y por donde se pierde la puerta. Cepillado hasta metal firme y refuerzo.

05

Esmalte de exterior y prueba de ciclo

A pistola en el paño, a brocha en cercos y herrajes. Antes de recoger se sube y se baja entera.

Superficies que tratamos

Basculantes de chapa contrapesadas, seccionales motorizadas, enrollables de lamas, portones abatibles de dos hojas, puertas de madera sobre bastidor y portones de rampa de comunidad.

Materiales y acabados

Lijado de apertura o cepillado según estado, imprimación antioxidante donde hay hierro visto y esmalte de exterior, a pistola en el paño liso y a brocha en cercos y herrajes.

Te indicamos siempre en el presupuesto qué producto vamos a usar y cuántas manos aplicamos, para que puedas compararlo con cualquier otra oferta.

Plazos y precio

¿Cuánto tarda y qué mueve el presupuesto?

Una puerta de vivienda, seccional o basculante, suele llevar dos días, condicionados por el secado entre manos más que por la superficie. Si hay que tratar óxido en el canto o en los herrajes, tres. Un portón de rampa de comunidad va de cuatro a seis días, siempre por hojas para que el garaje se pueda cerrar cada noche. Y una hilera de adosados se organiza por tandas de cuatro o cinco puertas, sin bloquear nunca la calle entera.

Sin precios inventados

No publicamos tarifas por metro porque en este trabajo engañan: dos casas con los mismos metros pueden costar muy distinto según el estado de partida. Lo vemos, lo medimos y te damos precio cerrado por escrito.

Lo que sale mal

Errores que vemos a menudo

Trabajos que llegan a nuestras manos para repetirse. Si vas a contratar a otro, al menos pregúntale por esto.

Pintar la puerta abierta

Se da la cara visible y al cerrar aparece medio paño sin pintar. Se trabaja con la hoja bajada.

Esmaltar juntas, guías o cables

La goma se endurece, la guía pierde suavidad y el contrapeso se descompensa. Es la avería cara.

Tapar el óxido del canto inferior

En chapa fina la picadura sigue avanzando debajo hasta perforar, y entonces ya no es cosa de pintura.

Usar esmalte de interior

Sin resistencia a la intemperie pierde brillo el primer verano y cuartea el segundo.

Preguntas frecuentes

Dudas sobre puertas de garaje

¿Merece la pena pintarla o mejor la cambio?

Casi siempre compensa pintarla. Una puerta nueva son varios miles de euros; repintada bien, con el mecanismo intacto, tienes otros ocho o diez años por una fracción.

¿Tenéis que desmontar la puerta?

No. Se trabaja en su sitio, con el motor desconectado y la hoja bajada. Desmontarla no aporta nada y se arriesga el mecanismo.

¿Cuántos días me quedo sin poder sacar el coche?

Normalmente uno. Te lo decimos con antelación para que lo dejes fuera esa noche.

¿Se puede cambiar el color?

Sí. Pasar el marrón o el blanco roto de fábrica a gris antracita es lo que más nos piden. En fachada de conjunto, confírmalo antes con la comunidad.

¿Y si la puerta es de madera?

Es otro trabajo: lasur o esmalte de exterior de poro abierto, y sondeo previo de la madera. Se presupuesta aparte porque lleva más tiempo.

Presupuesto sin compromiso

¿Hablamos de tu puertas de garaje?

Cuéntanos qué hay que pintar y en qué municipio. Te respondemos el mismo día laborable y la visita de valoración es gratuita.