Molino de la Hoz es de las zonas de Las Rozas donde más metro de exterior hay por casa: chalet independiente, parcela amplia, muro de cerramiento largo y bastante madera y hierro a la intemperie. Presupuestar eso como si fuera «una fachada» es la forma más rápida de quedarse corto.
Lo primero: distinguir fisura viva de fisura muerta
Casi todas estas fachadas tienen fisuras finas repartidas. La pregunta no es si las hay, es cuáles siguen moviéndose.
Una fisura muerta se puede plastecer y pintar. Una fisura viva, no: la pintura se parte por el mismo sitio al primer ciclo de frío y calor, normalmente antes de un año. Hay que abrirla, sellarla con masilla elástica y después aplicar un revestimiento con capacidad de puenteo. Es más caro y es la única versión que dura.
Cuando un presupuesto de fachada solo pone «dos manos de pintura» y no menciona el sellado, lo que está presupuestando es volver dentro de dos inviernos.
Las cuatro caras no se pintan igual
Lo habitual en estos chalets es que la cara sur haya perdido color de forma visible y las otras tres estén razonablemente bien. El sur recibe radiación todo el año y descuelga el pigmento; el norte, más húmedo y con menos sol, tiende a acumular verdín.
Presupuestar las cuatro orientaciones con el mismo producto y el mismo número de manos es cómodo para quien hace el presupuesto y malo para quien paga: o se pasa de gasto en la cara buena o se queda corto en la que sufre. En la cara sur va producto con mejor resistencia a la luz; en la norte, un tratamiento previo contra el verdín antes de nada.
La madera y el hierro son partidas aparte
El porche agrisado es la imagen típica de la zona, y casi siempre se da por hecho que hay que sustituirlo. Normalmente no hace falta: agrisado no es podrido. Se sondea la madera, se lija hasta llegar a madera sana y se aplica lasur de poro abierto con filtro solar, que deja respirar y protege de la radiación. Un barniz cerrado en exterior aguanta menos y, cuando falla, salta a placas y obliga a decapar entero.
La rejería va con esmalte antioxidante sobre el óxido tratado, no encima. Son dos partidas que suelen faltar en los presupuestos de fachada y que después aparecen como «extra».
La época del año no es un detalle
Las Rozas está a unos 700 metros de altitud y aquí hay heladas. Ningún revestimiento de fachada cura bien por debajo de unos 5 ºC, ni con la pared mojada, ni a pleno sol de agosto sobre el paño caliente. La ventana buena es primavera y otoño.
Por eso, cuando una casa necesita exterior e interior, lo sensato es encadenarlos: el exterior en la ventana de buen tiempo y el interior a continuación, aprovechando el mismo montaje y el mismo equipo. Partirlo en dos visitas separadas por meses significa montar y desmontar dos veces, y eso se paga.
El salón a doble altura
Es la otra constante de la zona. Un salón a doble altura no se pinta con escalera: hace falta plataforma, y eso va presupuestado desde la visita, no como sorpresa a mitad de obra. Si un presupuesto de una casa con doble altura no menciona el medio de elevación, pregunta dónde está.
Resumen de lo que debería decir tu presupuesto
- Metros de fachada y metros de muro de parcela, por separado.
- Tratamiento de fisuras: cuántas se sellan y con qué.
- Producto por orientación, si las caras no están igual.
- Madera y hierro como partidas propias.
- Medio de elevación y época prevista.
Hacemos pintura de fachadas y exteriores en Molino de la Hoz, El Cantizal, La Marazuela y el resto del municipio. Puedes ver una fachada nuestra con las fotos de antes y después en pintores en Las Rozas.
